Domingo en el parque



12 Marzo 2006
3 Enero 2006
Como el lunes hizo un dia estupendo fuimos a la playa después de comer. Me harté de correr, comerme piedras y hacer agujeros en la arena. Incluso me metí un poco en el agua!






Por cierto ¿habéis visto qué grande estoy? :D
14 Octubre 2005
Como ya tengo dos meses y estoy hecho todo un hombretón, el jueves me llevaron a ponerme mi primera vacuna.
Un ligero pinchazo en el lomo que se lleva bien, sobre todo porque mi querida veterinaria siempre me da alguna chuchería para perros cuando acabamos, y eso se agradece.

Además, a principios de mes también me llevaron para desparasitarme. Se ve que la pobre de mi madre se quedó con las defensas bajas durante el embarazo, pilló bichitos y me los pegó a mí.
He estado bastante infectado y como encima sigo con mi manía de comerme algunas cacas, pues también me comía los huevos de los bichos que los medicamentos hacían que expulsara, así que no acababa de curarme.
Al final parece que ya estoy más limpito. Aunque en Enero me volverán a hacer pruebas.
Por lo demás sigo bien. He aprendido a subirme a la cama y ahora duermo mis largas siestas mucho más cómodo.
Todo el mundo cuando me ve dice que estoy muy grande y la verdad es que cada vez tengo más ganas de morderlo todo.
Ana y Jose lo llevan cómo pueden... Hace unos días me dijeron que si no me portaba bien me iban a regalar a los gitanos (como le decía su madre a Cálico Electrónico en el último capítulo). Pero bueno, pasan los días, yo sigo igual, y parecen que no cumplen sus amenazas.
16 Septiembre 2005
Me como mi caca.
Ana y Jose lo han consultado con Google y varios amigos y parece que es algo normal. Pero aún así les da mucho asco.
Hoy ha sido mi primer día a dieta y, aunque he estado toda la tarde intentando descubrir cómo entrar en el armario donde guardan el pienso, en general lo he llevado bastante bien.
15 Septiembre 2005
Hoy me he levantado a las 6:30 de la madrugada. Estaba todo oscuro y Jose roncaba de fondo, pero yo he conseguido encontrar las chanclas de Ana para entretenerme. Con el ruido se han despertado y hemos salido a la terraza a darle buenos días al día y jugar un poco.
Pero el día aún no había venido y hacía fresco, así que nos hemos entrado pronto, y nos hemos vuelto a dormir. Hasta las 8:30.
Luego, mientras Jose trabajaba en el estudio y Ana recogía un poco este desastre de casa, yo dormía debajo de la mesa del estudio.
Jose me ha llevado a recoger a Ana a la facultad, y para aprovechar que estabamos los tres en el coche metidos, me han llevado al veterinario. Por eso de la desparasitación y primeras vacunas.
Yo, que aún no me acostumbro al coche, iba llorando más por las curvas que por miedo al veterinario. No porque sea un perro valiente (que lo soy), sino porque se que los veterinarios molan.
La señorita veterinaria (Maria Jesús, muy moderna ella, con gafas de pasta rosa) me ha mirado los dientes, me ha aoscultado (mi corazoncito late perfectamente), me ha medido la temperatura (ejem, poniendome un termómetro en el culete) 38,5º, perfecto para un cachorro.
Luego me ha pesado. Y ahí es cuando se ha mosqueado un poco, porque resulta que, como soy un glotón, pues peso unos cuantos de cienes de gramos de más. 2.400 kg para ser exactos.
Me ha reducido mi dieta a 75 gramos de pienso para cachorros al día. Sólo 75!!
Por lo menos me han comprado una cuerda para moder y una rana de plástico de esas que suenan al apretarlas.
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):